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¡Aire puro! La quebrada La Vieja volvió a abrir sus puertas

En los cerros orientales, donde el eco del tráfico vial y el ruido citadino no pasa, está la inmaculada quebrada La Vieja

En los cerros orientales, donde el eco del tráfico vial y el ruido citadino no pasa, está la inmaculada quebrada La Vieja

En los cerros orientales, donde el eco del tráfico vial y el ruido citadino no pasa, está la inmaculada quebrada La Vieja, sitio que duró más de dos años cerrado, pero que ahora vuelve a ofrecer un plan gratuito y familiar.

Por Gavinci

Vivir en Bogotá es una suerte de accidente geográfico. Aquí a la vuelta de la esquina se puede encontrar un humedal o una reserva natural. Así pasa en el barrio Rosales, donde con solo cruzar el túnel de la Avenida Circunvalar con Calle 71, se llega a la quebrada La Vieja.

Visitar Quebrada La Vieja. Foto: Érika Brigitte Polanco - Zona Cinco Escuela de cine y Fotografía - www.zona-cinco.com

Ya en la entrada, los funcionarios de la Empresa de Acueducto de Bogotá —encargada de velar por el uso adecuado de los senderos— piden un código QR del cupo, que uno debió apartar a través de la aplicación Visitas EAAB.

Recomendaciones importantes: aparte su cupo con tiempo porque son limitados; sea puntual, ya que son exigentes con el horario; y si tiene perro o mascota mejor no la lleve, porque no están permitidas.

Visitar Quebrada La Vieja. Foto: Érika Brigitte Polanco - Zona Cinco Escuela de cine y Fotografía - www.zona-cinco.com

Próxima parada: mirador de La Virgen
Luego de recibir unas rápidas instrucciones para cuidar la reserva, empieza el rumbo hacia el sector llamado Claro de Luna, el punto más cercano para quienes no quieren desgastarse mucho en la caminata.

De entrada, la quebrada La Vieja ofrece un panorama extraordinario, con enormes rocas vestidas con eucaliptos y pinos, en cuyos tallos crecen bromelias, una especie de planta que vive por simbiosis.

Durante el camino son constantes los sonidos del agua impactando la maleza, así como el olor a eucalipto; aunque más adelante su olfato podrá percibir otras fragancias: una parecida a la miel que emite el Blanquillo, un árbol; y otra que puede oler a pecueca por la Valeriana, una planta.

Visitar Quebrada La Vieja. Foto: Gavinci

Al llegar a Claro de Luna tiene tres opciones: ir hasta el punto más alto en el páramo de Piedra Ballena —destino al que puede ir solo si llega entre 5:00 a.m. y 7:00 a.m.—; La Cruz de Monserrate o el mirador de La Virgen. Este último es el más común y corto de los tres trayectos.

Su guía más importante será el colibrí, un dibujo que fue puesto en algunos árboles para que no se vaya a perder, así como los 22 policías que rondan por lo senderos.

Visitar Quebrada La Vieja. Foto: Gavinci

Una fauna y flora alucinantes
Sus acompañantes constantes serán las aves. Durante el recorrido se pueden escuchar colibrís, mirlas, clarineros y una especie de ave a la que le llaman “Compra pan”, todo porque parece emitir esas palabras.

Según Amalia Garzón, licenciada en Educación Ambiental, la mejor temporada para visitar la reserva es durante la migración de las aves, que son en los meses de febrero y marzo, y entre octubre y noviembre.

Visitar Quebrada La Vieja. Foto: Gavinci

Si le gusta la fruta, en el sendero podrá probar las frutillas, que en el paladar se sienten como una explosión de agua. Aquellas que salen de una flor blanca tienen un sabor similar a la fresa.

Uno de los paisajes más atractivos para los turistas es el bosque de pinos, ya que por su efecto invasor, esta planta riega un colchón de acículas que le dan un color rojizo al suelo. Aquí es común ver a la gente tocar el fruto más pequeño en la punta de las ramas del pino, ya que su polen se dispersa con el aire y crea un curioso efecto.

Visitar Quebrada La Vieja. Foto: Érika Brigitte Polanco - Zona Cinco Escuela de cine y Fotografía - www.zona-cinco.com

La Virgen hace presencia en dos estaciones del camino por la quebrada La Vieja. La primera vez se ve en una imagen de 20 centímetros empotrada en una gran roca, que fue puesta ahí por Nevardo, el guardabosques, hace unos años.

Pero sin duda, el gran regalo del esfuerzo es el mirador de La Virgen, sitio desde el que se puede contemplar un gran parte de Bogotá y donde de repente regresa el ruido del tráfico que ya parecía olvidado.

Visitar Quebrada La Vieja. Foto: Gavinci

¿Por qué estaba cerrada?
Duró más de dos años cerrada mientras se definía un plan para evitar los impactos ambientales, como la contaminación de las aguas y la capacidad de carga.

Cómo llegar: En TransMilenio o Sitp debe llegar a la 7A con calle 70A y subir a pie. Puede ir en bici y usar el bicicletero. Mejor deje el carro porque no hay parqueadero.
Horarios: Entre semana el ingreso es de 5:00 a.m. a 9:00 a.m., mientras que los sábados y domingos es de 6:00 a.m. a 11:00 a.m.
Entrada libre con previa inscripción por la app Visitas EAAB
Info.: acueducto.com.co

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