Categorías
Sin categoría

La hora gris: historias sobre el fin del mundo

El Fondo de Cultura Económica y el Instituto Distrital de las Artes presentan el libro La hora gris del escritor colombiano Eduardo Otálora Marulanda

El Fondo de Cultura Económica – FCE y el Instituto Distrital de las Artes – Idartes presentan el libro La hora gris del escritor colombiano Eduardo Otálora Marulanda, la cual estará disponible en las principales librerías del país desde el miércoles 19 de agosto.

Ganadora del Premio Nacional de Novela Ciudad de Bogotá 2019, esta obra de Otálora cuenta tres historias que se enmarcan en el fin del mundo y que construyen un universo narrativo donde la condición humana es llevada al extremo.

La hora gris Eduardo Otálora Marulanda. Foto: cortesía

Los lectores de La hora gris serán testigos de las historias de Éver, un niño que vive en lo alto de una cordillera y debe desplazarse con su familia para evitar morir de una enfermedad que afecta a toda la humanidad; Erián, una niña que vive en una torre donde se refugiaron los sobrevivientes de la ola de contaminación que afectó al planeta y que debe encontrar una función en esa nueva sociedad, porque si no la sacrificarán; y lo que viven un anciano y un niño como los últimos sobrevivientes de la raza humana.

Esta obra busca encontrar en la imaginación respuestas a cómo podría reaccionar la humanidad frente a una pandemia o a un fin inminente y sus posibles consecuencias.

La hora gris Eduardo Otálora Marulanda

Su autor, Eduardo Otálora Marulanda, es filósofo y magíster en escrituras creativas, y se desempeña también como realizador de radio y docente de creación literaria en diferentes universidades del país. Antes de este premio, en 2012 ganó el XX Premio de Novela Breve Juan March Cencillo con Madolia.

A inicios de 2018, en Revista DC lo entrevistamos a propósito de su lanzamiento Donde habitan las palabras. Puedes recordar la entrevista en este link: “Tengo una mirada filosófica sobre los asuntos creativos”: Eduardo Otálora

La hora gris Eduardo Otálora Marulanda. Foto: cortesía para entrevista

El mismo día del lanzamiento de La hora gris, habrá una presentación virtual en la que el escritor conversará con Ricardo Silva Romero desde un Facebook Live transmitido por los perfiles de FCEColombia e Idartes a las 6:00 p.m.

Qué: presentación virtual La hora gris de Eduardo Otálora Marulanda
Cuándo: miércoles 19 de agosto
Hora: 6:00 p.m.
Acceso libre
Transmisión por: facebook.com/FCEColombia y facebook.com/Idartes

Categorías
Sin categoría

El escritor del Caribe: John Jairo Junieles

Conversamos con John Jairo Junieles quien publicó su antología de textos escogidos en la colección Leer el caribe.

El Caribe y sus escritores han dado de qué hablar desde siempre. Conversamos con John Jairo Junieles, un escritor radicado en Bogotá, quien publicó su antología de textos escogidos en la colección Leer el caribe.

Por Esteban Hincapié Barrera

DC: ¿Cómo comenzó el camino por la escritura?
J. J. J.:
Viene de un impulso y la curiosidad de saber si uno puede hacer algo que sorprenda. Recuerdo unos programas de televisión que adaptaban historias de Edgar Allan Poe y Mark Twain. Ahí conocí sus obras. Muchas veces la televisión despierta la curiosidad y le devuelve el favor a su madre: la literatura. Luego vino el tema de los fantasmas literarios y la necesidad de la imitación. La escritura tiene mucho de eso.

Escritor invitado. John Jairo Junieles. Foto: Liza María Cobos

DC: ¿Qué influyó en la obra de J. J. Junieles?
Mi padre tuvo muchos amigos que terminaron estudiando en Cartagena y Bogotá. Le traían libros, hablaban de Hemingway, Capote, McCullers… La biblioteca que armó era grandísima; gracias a esa educación logró ser alcalde y columnista ocasional de El Espectador. Cuando él llega a trabajar a Cartagena se me abre un panorama musical de todos los ritmos: calipso, soca, disco. Me llega el gusto por el béisbol. Esos referentes me marcaron.

DC: ¿Es Norteamérica una influencia en la literatura del Caribe?
Carver, Flannery O’Connor, Highsmith… Sí, hay una gran influencia de lo norteamericano en el Caribe. Además, está el videoclip: Michael Jackson, Madonna, Pet Shop Boys… El cine, la televisión, eso nos han definido.

DC: ¿Cómo se sitúa la obra de J. J. J. entre sus contemporáneos?
Está Orlando Echeverri, John Better, Margarita García Robayo, Efraim Medina. Pero, a uno le queda muy difícil verse en el paisaje. Es difícil no parecerse o terminar pareciendo lo que la gente cree que uno es. Algo que admiré de Bob Dylan: él trataba de fugarse de la visión que tenían de él. Uno sigue en la búsqueda, para decir cosas que vive, siente y piensa.

Escritor invitado. John Jairo Junieles

DC: ¿Qué viene ahora en la obra de John?
El año que viene sale la novela El hombre que hablaba de Marlon Brando, un tributo al cine realizado en Cartagena. Viene de una anécdota personal: Mi mamá fue modista en la película Quemada, en el año 68. Marlon Brando llegó un día al lugar donde ella trabajaba, le tocó el vientre, pues ella estaba embarazada de mi hermana. Le dijo: “Good look for the boy”. Brando se va, llaman a mi mamá y le dicen: “Lo siento, pero no puedes seguir trabajando con nosotros. Brando dice que una mujer embarazada debe estar en su casa cuidándose. Te vamos a pagar dos meses de compensación”. Ella se enojó mucho con el actor. Tuvo que volver a su casa, claro. La anécdota se volvió una leyenda familiar que me vinculó mucho al cine. También vienen crónicas y un libro de cuento con una editorial en Canadá.

DC: ¿Por qué Bogotá?
Pues, pudo haber sido Cartagena, Houston, Boston, Nueva York o Banff (Canadá), donde duré cinco meses. En Bogotá está lo mejor de ambos mundos. No estoy ni muy cerca, ni muy lejos de las cosas que me despiertan nostalgia. Para mí la nostalgia es necesaria.

Escritor invitado. John Jairo Junieles. Foto: Liza María Cobos

Datos del autor:
*Nació en San Luis de Sincé en 1970. Creció en Cartagena de Indias y vive actualmente en Bogotá.
*Ha publicado Canciones de un barrio en la frontera (2002); Hombres solos en la fila del cine (2004); Metafísica de los patios (2008); El amor también es una ciencia (2009); Barrio Blus (2015); Fotos de cosas que ya no están (2015); entre otros.
*Ha sido profesor de periodismo y crónica en la Universidad de Cartagena y en la Maestría en escrituras creativas de la Universidad Nacional.
*Sus trabajos periodísticos han sido publicados en El Heraldo, El Tiempo, Revista Semana y Soho, así como en revistas y publicaciones en Suecia, República Dominicana y Alemania.
*Ha ganado el Premio Nacional de Poesía en 2002, la Beca de residencia artística en Banff y fue seleccionado como uno de los narradores del programa Bogotá 39.

Categorías
Sin categoría

Una historia de Colombia para todos

Jorge Orlando Melo es filósofo, escritor e investigador, fue director de la Biblioteca Luis Ángel Arango y su último libro, Historia mínima de Colombia, es un hit.

Por fin una historia que se muestra como mínima, que representa grandes reflexiones sobre nuestro pasado. Jorge Orlando Melo es filósofo, escritor e investigador, fue director de la Biblioteca Luis Ángel Arango y su último libro, Historia mínima de Colombia, es un hit.

Por Esteban Hincapié Barrera.

DC: ¿Cómo surge la idea de revisar la historia de nuestro país en el libro Historia mínima de Colombia?
J. O. M.: El Colegio de México, una institución universitaria de México, tiene una colección, desde hace muchos años, de “historias mínimas“. Yo conocía algunas y me gustaba el esfuerzo de síntesis que implicaba. Ellos me propusieron el proyecto y me pareció que, en Colombia, donde hace muchos años no se escribe una síntesis de un solo autor colombiano, era útil. (Existe un libro, un poco más extenso, de David Bushnell, excelente: Colombia, una nación a pesar de sí misma).

Jorge Orlando Melo entrevista. Fotos: cortesía

DC: Los primeros capítulos del libro reivindican en gran medida la historia de los pueblos originarios. ¿Cómo se dio esa reflexión ante esa necesidad?
El período indígena, antes de 1500, cubre más de 12.000 años, durante estos años llegaron a nuestro territorio la cultura, la religión, la agricultura, los idiomas… Sería absurdo ignorar ese tiempo.

DC: En este año del Bicentenario se recuerdan sucesos, personajes históricos, fechas y geografías. ¿Qué destacaría de esta conmemoración?
En general, las conmemoraciones son ocasión de discursos retóricos, de elogios a sus participantes. En este caso, vale la pena destacar que al menos en algunas partes, sobre todo en las universidades, la conmemoración ha llevado a escribir nuevas obras, a hacer tesis de grado y a publicar documentos. De este modo pueden ayudar algo a que los colombianos entiendan mejor su pasado, que es lo importante.

Jorge Orlando Melo entrevista. Fotos: cortesía

DC: ¿Las mujeres en la independencia jugaron un papel fundamental? 
No. Era una sociedad patriarcal, machista y católica. No podían hacer parte de los ejércitos. No tenían derechos civiles, estaban sometidas a la autoridad de padres y esposos. Por lo tanto, su papel fue de apoyo, tanto a los ejércitos (las llamadas ‘juanas’) o a las redes de guerrilleros o revolucionarios, llevando información, etc.

DC: ¿Qué recomendación debemos hacer a nuestros profesores de secundaria para reafirmar la importancia de la historia en las aulas?
Que usen la enseñanza de la historia como una oportunidad para desarrollar la capacidad de los estudiantes para criticar las fuentes y los testimonios y aprender a distinguir lo que es verosímil, probable, posible, etc., así como a entender la lógica de la argumentación en un conocimiento inexacto, como el de la historia y en general el de todas las ciencias sociales. Más que aprender hechos, hay que aprender a argumentar.

Jorge Orlando Melo entrevista. Fotos: cortesía

DC: ¿Cuándo será la presentación de su libro?
Se presentará en las ferias del libro de Bucaramanga y Barranquilla; haré presentaciones en Bogotá en Compensar (13 de julio) y el Jardín Botánico (4 de agosto).

Info.: jorgeorlandomelo.com
Twitter: @colombiahoy

Categorías
Sin categoría

El boom de Mario Mendoza

El boom que ha representado Mario Mendoza ha sido motivo para que conozcamos más de sus razones y las claves de su escritura.

El boom que ha representado Mario Mendoza ha sido motivo para que conozcamos más de sus razones y las claves de su escritura. Con más de 28 libros, sigue siendo el fenómeno más contundente del mercado.

Por Esteban Hincapié Barrera

DC: ¿Cómo comenzó su relación con la literatura y la escritura?
M. M.: En el colegio Refous. Tuve de profesora de literatura a Carlota Llano, una extraordinaria actriz del Teatro Libre de Bogotá, y después a Eduardo Jaramillo. En esos años adolescentes, un maestro que nos ilumine es fundamental.

Mario Mendoza entrevista.

DC: ¿En qué momento se dio la preferencia por el género negro, hacer notar el claroscuro de los personajes de sus obras?
Cuando regresé a Colombia después de vivir en España e Israel. Empecé escribiendo literatura fantástica, pero estando lejos de mi país me sentí muy unido a su gente y a su historia. Entonces llegó el hiperrealismo con toda su fuerza: las pensiones en las que había vivido, los personajes callejeros que había conocido, la América Latina profunda, el lado oscuro de mi ciudad, Bogotá.

DC: ¿Por qué la novela? ¿Qué pasa con el cuento y sus lectores?
La novela es un género de madurez, que llega con los años. Empecé escribiendo cuentos y textos breves, y poco a poco, de manera natural, llegó la novela. Creo que hoy en día tiene más recepción que el cuento porque el lector contemporáneo busca fugarse en otro mundo, escapar, huir. El cuento no le permite ese viaje tan prolongado que necesita.

Mario Mendoza entrevista

DC: Sus obras pasan por lo contemporáneo, las referencias a la historia antigua, personajes conocedores de la geografía y las ciencias. ¿Cómo se da la decisión de conducir tanta información en un sendero narrativo?
Los temas se imponen, persiguen al artista, se le convierten en obsesiones que llegan incluso a fastidiarle la vida al escritor. Uno no elige racionalmente, no toma decisiones. Hay una fuerte relación con el inconsciente. No es que uno elija, sino que es invadido, poseído por los personajes.

DC: Sobre su última novela, Akelarre, ¿es esta una manera de reivindicar el poder y el saber femenino?
Akelarre es una novela de cierre de todo un universo que venía construyendo durante los últimos años. Se trataba de finalizar ese universo narrativo, de terminar el dibujo de un mundo al que denominé ‘Ciudad Gótica’. Y Leticia, el personaje femenino, encarna las fuerzas ancestrales y mágicas que marcaron nuestra historia en sus inicios. Es la potencia de las pitonisas griegas, de las hechiceras medievales o de las diosas madres y sacerdotisas prehistóricas. Y es el personaje que, en silencio, sin aspavientos, dirige la novela.

Mario Mendoza entrevista.

DC: ¿Qué tiene su obra que transpira tanta vitalidad, en medio de temas que han tocado lo tenebroso del alma humana?
Creo que en la medida en que nuestra época nos acorrala y asfixia, mi obra tiene más vigencia. Si estuviéramos haciendo las cosas bien, si nuestras ciudades fueran más amables, si nuestros políticos fueran justos y correctos, si el sistema nos brindara posibilidades de estudiar y trabajar con entusiasmo, mi obra se vería como una pesadilla distópica. Pero no es así. Entonces mis personajes y sus historias dan cada vez con mayor precisión en el blanco de este horror que es nuestro tiempo.

DC: ¿Qué sigue para Mario Mendoza?
Estamos trabajando con Keco Olano y su equipo gráfico en una colección de cómics que se llama El último día sobre la tierra. Son diez personajes que empiezan a sospechar de este presente turbio y angustiante. Creen que una catástrofe de grandes dimensiones se avecina. Esta colección la lanzaremos en SOFA 2019. Por otro lado, estamos trabajando simultáneamente en una trilogía de novelas gráficas, cuyo primer volumen, que se titula El mesías, lo lanzaremos en FILBo 2020.

Mario Mendoza entrevista.

Sobre Mario Mendoza
*Nacido en Bogotá, profesional en Estudios Literarios de la Pontificia Universidad Javeriana, fue catedrático de esta misma universidad por varios años.
*Premio internacional de novela Seix Barral por la novela Satanás, publicada en el año 2002.
*En 2017 colaboró con la agrupación bogotana LosPetitFellas para el álbum Formas Para Perderse o I.D.E.A.S en la canción ‘Marco’.
*Con más de 28 libros publicados, sus ventas hacienden los 200 mil ejemplares.
*La mayoría de sus lectores están entre los 12 y los 25 años. Estos afirman que sus libros están dotados de honestidad y verdad.

Categorías
Sin categoría

Del novelista y su oficio, Alonso Sánchez Baute

Leandro es la última novela de Alonso Sánchez Baute; acá se apilan años de seguimiento y pasión sobre el juglar vallenato

Leandro es la última novela de Alonso Sánchez Baute; acá se apilan años de seguimiento y pasión sobre el juglar vallenato. Loncho nos recibió y reveló algunas claves del oficio de ser escritor.

DC: ¿Cómo se inició en la narrativa?
A.S.B.: En la adolescencia escribí algunos relatos que no pasaron a mayores. Volví a escribir literatura en 1997, cuando se me vino de chorro a la cabeza la historia de la novela que me dio a conocer en 2002, Al diablo la maldita primavera. Desde entonces no paro de escribir.

DC: Sus novelas tocan realidades distintas, ¿qué las atraviesa? ¿Qué las hermana?
La exclusión. Mis libros son historias de personajes. Todos tienen en común la marginalidad, en algunos casos la marginalidad escogida, en otras impuesta.

Entrevista a Alonso Sánchez Baute.

DC: ¿Sus obras tienen un soporte en nuestra realidad cotidiana? ¿Cómo se concibe la realidad y la ficción en sus escritos?
Mis historias parten de una curiosidad personal, algo que sucede en la actualidad. ¿Cuál es el fondo? ¿Por qué, cómo se dio? Me sumerjo por largo tiempo en la investigación y regreso a contarles a los demás lo que descubrí. El hecho de que la historia sea contada desde la realidad o la ficción es casi anecdótico en cuanto me lo da la misma historia. Soy muy intuitivo. Me valgo de una o de otra en la medida en que la narración lo exija.

DC: ¿Qué hay del periodismo en su trabajo como novelista?
Nunca he sido un escritor “de escritorio”. Soy muy de la calle, me gusta hacer reportería, investigar, hablar con la gente, observar, caminar, sentir yo mismo lo que luego describo; meterme de lleno en el personaje que describo. En el tema de Leandro, por ejemplo, no solo hablé con quienes más lo conocieron, sino que le seguí los pasos en los pueblos donde vivió, oí todos sus cantos, leí los más de cien que siguen inéditos, entrevisté y acompañé a algunas personas ciegas. La idea era pensar y sentir como él.

DC: ¿El cuento o la novela?
La novela, no porque sea mejor que el cuento -que no lo es-, sino porque es lo que mejor me queda. Yo soy de tiro largo.

Entrevista a Alonso Sánchez Baute. Foto: María del Pilar Urrego Escobar - Zona Cinco Escuela de cine y Fotografía - www.zona-cinco.com

DC: ¿Qué está leyendo ahora? ¿Qué nos recomienda?
Acabo de leer El incómodo color de la memoria, unos ensayos de Javier Ortiz Cassiani publicados por editorial El Malpensante, que me han gustado mucho. Javier es historiador y un gran cronista. Y tiene una prosa deliciosa. Leí hace poco también Orillas, el libro póstumo de Roberto Burgos Cantor. Unos cuentos maravillosos que recomiendo.

DC: ¿Alguna invitación para Bogotá y Medellín?
La exposición El testigo, de Abad Colorado, creo que debería ser una visita obligada de todos los colombianos, especialmente a los estudiantes, para entender el por qué no más a la guerra. Me encanta una panadería, Mistral, en la 57 con 4. ¡Qué delicia de panes! En Medellín recomiendo la Pizzería Centro, la de Puyo, en la 57 con 41, una de las dos mejores pizzerías del país.

Datos del autor
*Alonso Sánchez Baute nació en Valledupar en 1963, es abogado de la Universidad Externado de Colombia y reside en Bogotá hace 40 años.
*Premio Nacional de Novela en 2002 con Al diablo la maldita primavera, obra que ha sido reeditada y reimpresa varias veces.
*Líbranos del bien, 2008 y Leandro, 2019, publicadas por Alfaguara, son sus otras dos novelas, con gran acogida en el público lector.
*Cuentos y crónicas de su autoría han aparecido en antologías y revistas iberoamericanas como Soho, Gatopardo, El Malpensante, entre otras.
*Ha sido estudioso de la vida y obra de Leandro Díaz y de la cultura vallenata. Tiene una perra westy llamada Humilda.

Categorías
Sin categoría

Alberto Salcedo Ramos: La crónica sigue viva

En Revista DC entrevistamos a Alberto Salcedo Ramos, uno de los herederos de la escuela del nuevo periodismo nos expone sus razones y sus lecturas fundamentales

Uno de los herederos de la escuela del nuevo periodismo nos expone sus razones y sus lecturas fundamentales. Con Alberto Salcedo Ramos se sabe que el género de la crónica está más vivo que nunca.

Por Esteban Hincapié Barrera

DC: ¿Qué es la crónica?
A.S.R.: Es el género apropiado para lo que más me gusta hacer: llevar noticias en forma de cuentos, o echar cuentos que contengan noticias.

Entrevista a Alberto Salcedo Ramos.

DC: ¿Cómo se rastrea una buena historia?
Conviviendo con la gente, permaneciendo mucho tiempo en sus espacios, tratando de descubrir algo revelador que esté más allá de lo evidente. Fíjate: los periodistas necesitamos hacer preguntas para conocer la realidad, pero me parece terrible que uno se quede sólo con ese recurso. Yo digo que, con frecuencia, los periodistas les construimos a nuestros entrevistados una cárcel con barrotes de preguntas. No nos han dado la respuesta que pedimos cuando ya estamos disparando otra pregunta. Hay que aprender a callar y observar, ser testigo de lo que la gente hace cuando no la acosamos con preguntas. Hoy abunda eso que la gran Alma Guillermoprieto llama ‘el Síndrome del entrecomillado’.

DC: ¿Habrá algún día una novela o un libro de cuentos?
Parecería que no, pero quién sabe.

Entrevista a Alberto Salcedo Ramos. Foto: Estefany Daza - Zona Cinco Escuela de cine y Fotografía - www.zona-cinco.com

DC: ¿Qué significa el periodismo narrativo actual en el contexto latinoamericano?
Hace diez años había varias revistas que publicaban crónicas largas y ambiciosas. Ahora ya casi todas se han cerrado. Es el momento apropiado para saber quién escribe crónicas porque tiene un proyecto personal y quién por pura moda. La crónica, como dice Caparrós, es un género político porque se ocupa de los excluidos y, al hacerlo, se rebela contra la idea de que el periodismo consiste en informarles a muchos sobre lo que les sucede a pocos.

DC: ¿Cuáles son los temas y protagonistas más recordados en su trabajo como periodista?
Supongo que Pambelé, Diomedes Díaz, Wikdi (el indígena Kuna), el árbitro que expulsó a Pelé, el viejo Mile, Ana Cecilia Vargas (la anciana sobreviviente de Armero).

DC: ¿Es el Caribe un tema que atraviesa los intereses de su oficio?
El Caribe se me viene siempre detrás, y además se va conmigo adonde quiera que me vaya: sus voces, sus narraciones orales, sus horizontes, la luz, la gastronomía, los recuerdos. Como dije en un texto, amo a mis paisanos porque le tienen más miedo al tedio que a la muerte.

Entrevista a Alberto Salcedo Ramos. Foto: Estefany Daza - Zona Cinco Escuela de cine y Fotografía - www.zona-cinco.com

DC: ¿Hay referentes bibliográficos obligados para el cronista?
Sí: Capote, Talese, Dorothy Parker, Gabo, Rulfo, Hemingway, Saroyan, Joan Didion, Susan Orlean y un largo etcétera.

DC: ¿Qué lee hoy?
Estoy releyendo Los idus de marzo de Thornton Wilder. Me maravilla su audacia técnica y su forma de mostrar las miserias del poder a través de unas cartas cruzadas que son pura ficción, pero, al mismo tiempo, nos hablan de la historia.

DC: ¿Qué sigue en la agenda?
En un teatro de Cali voy a tener una entrevista pública con El Pibe Valderrama.

Twitter: @SalcedoRamos

Premio Anagrama de Crónica
La editorial Anagrama, abre la primera convocatoria del Premio de Crónica Sergio González Ramírez. La convocatoria se cierra el 30 de junio y está abierta para todos los escritores iberoamericanos con libro inédito.
Bases del concurso: anagrama-ed.es

Categorías
Sin categoría

“La lectura articula el silencio y la voz interior”, Ricardo Silva Romero

El escritor bogotano Ricardo Silva Romero aborda temas como el cine, el fútbol, el esoterismo y el amor.

El escritor bogotano Ricardo Silva Romero aborda temas como el cine, el fútbol, el esoterismo y el amor. Su nueva novela, Cómo perderlo todo, nos muestra el desmoronamiento de un hombre por culpa de las redes.

Por María Antonia León

DC: ¿Cómo es su proceso creativo?
Tengo una lista de ideas y una serie de archivos que van dándole forma a cada una. Lo que suele pasar es que una vez he terminado el proceso de un libro, la idea que esté más fuerte, cuyo archivo esté más completo y se parezca más a lo que quiero hacer, es la que empiezo a escribir. Cada libro exige una concentración, investigación y aproximación diferentes.

Ricardo Silva Romero. Cómo perderlo todo

DC: Cómo perderlo todo nos recuerda que 2016 fue el año de júpiter en libra, que nos obligaba a reestructurar relaciones (un poco lo que los personajes sufren en la novela). ¿Qué opina de la astrología como un recurso para la vida y la escritura?
Mi papá era un lector muy juicioso y acertado del tarot y he estado libre de prejuicios en lo que llaman esotérico, que para mí ha sido siempre una maleta de herramientas para comprenderme a mí mismo y a los demás. Tiene sentido pensar que las estrellas y planetas crean efecto en lo que sucede en la tierra y sus habitantes. La astrología es muy útil, uno puede hacerles la carta astral a sus personajes y acercarse a ellos de una manera inesperada.

DC: El libro parece también una revisitación de La broma, de Milan Kundera. En ambas lecturas queda uno con la sensación de que la propia vida es muy frágil porque se puede desequilibrar en cualquier momento. ¿Los medios sociales nos hacen vulnerables?
Me gusta la comparación con La broma, que en algún momento me afectó y sorprendió mucho. Es sabio pensar que cada vez que uno construye una rutina en la que está a salvo puede suceder un evento que lo ponga a uno a prueba y lo obligue a estar a la altura de sí mismo. El personaje de Cómo perderlo todo pierde su contexto por obra y gracia de las redes, que tienen el lado oscuro del linchamiento, lo opuesto al lado conmovedor: la solidaridad.

Ricardo Silva Romero

DC: Ciberbullying, nomofobia y déficit de atención parecen ser los males de nuestra época. ¿Dónde queda la lectura?
La lectura siempre ha sido un reto porque es contraria a los instintos; creemos que tenemos que movernos para sobrevivir o correr de un lado al otro para que el día tenga sentido. La lectura nunca había tenido tantos rivales como en esta época, pero también tiene nuevos caminos: se pueden ver videos y leer en el mismo aparato, como si se tratara del mismo ejercicio. Sin embargo, la lectura articula el silencio y la voz interior de uno, y ningún otro ejercicio conduce a eso.

DC: Entre los muchos formatos que ha abrazado, no podemos olvidar el fútbol, la literatura juvenil y el cine. ¿Qué hace ahora en esos otros territorios?
Sigo muy pendiente de esos tres géneros. Me la paso en eso porque tengo dos hijos, el fútbol es muy difícil de dejar atrás y, al igual que el cine, es una pasión.

Ricardo Silva Romero

SOBRE EL AUTOR
*Estudió literatura en la Universidad Javeriana y después hizo un máster en cine en la Universidad Autónoma de Barcelona.
*Durante doce años fue crítico de cine de Revista Semana, y actualmente tiene una columna de opinión en El Tiempo.
*Entre sus novelas se destacan Tic (2003), El hombre de los mil nombres (2006), Autogol (2009), El libro de la envidia (2014) e Historia oficial del amor (2016).
*Además de las novelas también ha escrito libros para niños, dos colecciones de relatos, dos poemarios y otros libros que no tienen género.
*En abril de 2007 fue elegido por la organización del Hay Festival como uno de los 39 escritores menores de 39 más importantes de Latinoamérica.

Categorías
Sin categoría

“En Colombia la guerra viene después de la posguerra”, Juan Manuel Roca

Hablamos con uno de los poetas más destacados del país, Juan Manuel Roca.

Hablamos con uno de los poetas más destacados del país, Juan Manuel Roca, quien recientemente publicó una nueva edición de su antología La casa sin sosiego. La violencia y los poetas colombianos del siglo XX.

Por María Antonia León

Juan Manuel Roca. La casa sin sosiego

DC: ¿Cómo nació La casa sin sosiego?
En Colombia hemos narrado la violencia porque es lo que hemos vivido a lo largo de 200 años. Los poetas no solo trataban el tema, sino que eran violentos por sí mismos. Siempre que hubo una ruptura estuvo ligada, en los poetas, al registro de una realidad, y cuando en Colombia decimos realidad, decimos violencia.

DC: ¿Qué cambios hay en la nueva edición?
Aparecen poetas de generaciones más recientes, fundamentalmente mujeres y, por otro lado, la nota introductoria, que era de León Valencia, por decisión de la editorial se le pidió a un mexicano que pareciera que conociera este país mejor que nosotros: José Ángel Leyva.

DC: ¿Cómo seleccionó a los poetas que habitan esta casa?
Miré por bloques generacionales cómo había sido el tratamiento de la poesía de la violencia. En general hay poetas que acuden más al puño cerrado, al panfleto y a una cosa excesivamente ideologizante, y yo lo que quise era no solo que abordaran el tema, sino que su rango estético fuera muy alto. Creo, y lo puedo decir sin vanidad porque yo no hice los poemas, que no hay uno aquí que sea dudoso.

Juan Manuel Roca. Libro de los encuentros

DC: ¿Cómo se instala este libro en un momento como el que vive Colombia?
Es un momento en el que se necesita mucho esa reflexión. Aparentemente hay una guerra que pasó y hay otra que va a pasar, pero en el interludio hay una tensión más grande. El libro permite mirar por un espejo retrovisor, a través de la poesía, capítulos de la historia nuestra tan dolorosa, tan desgarrada y siempre tan presente. Yo digo, con un poquito de ironía, que en Colombia la guerra siempre viene después de la posguerra, es decir que hay unos paréntesis de paz muy breves; hay intereses de que la guerra continúe porque es un negocio.

DC: ¿Qué momento atraviesa la poesía colombiana?
No hay una coral cantando la misma tonada como pasaba con el Nadaísmo o con Piedra y cielo. Hoy hay vertientes muy distintas que se inclinan por una poesía coloquial, que cuenta historias, pero también una poesía poderosa de la imagen y otra que sigue siendo muy lírica. Me parece que la mejor poesía que se está haciendo en este momento la están haciendo las mujeres.

DC: ¿Qué recoge luego de su largo camino como poeta?
Una de las circunstancias que lo mueven a uno a escribir es la insatisfacción con la realidad. Resulta tan precaria, tan chata, que queremos sobreponer otra realidad a través del pincel, de la cámara, etc. Ha sido un camino pedregoso. Lo único que me deja de satisfacción, porque prefiero ser un insatisfecho, es que es una vocación que no he traicionado en ningún momento. Eso es lo que más valoro.

Juan Manuel Roca. El beso de la Gioconda

SOBRE EL AUTOR:
*Juan Manuel Roca es doctor honoris causa de las universidades Nacional de Colombia y del Valle.
*Además de una larga carrera como poeta y narrador, ha trabajado como docente, crítico, ensayista y periodista.
*Ha recibido numerosos premios, entre ellos los nacionales de Poesía Eduardo Cote Lamus y de Periodismo Simón Bolívar.
*Entre sus libros se destacan Luna de ciegos (1975), Las hipótesis de nadie (2005), Esa maldita costumbre de morir (2003) y Las plagas secretas (2007).

Categorías
Sin categoría

“La belleza de la escritura está en la poesía”, Pablo Montoya

Pablo Montoya ha sido ganador de prestigiosos premios literarios. En la FILBo lanzó su nueva novela La escuela de música. Hablamos con él.

Oriundo de Barrancabermeja, Pablo Montoya ha sido ganador de prestigiosos premios literarios. En la FILBo lanzó su nueva novela La escuela de música. Hablamos con él.

DC: ¿Cómo logra que dialoguen, en sus libros, la poesía y la violencia?
Me parece fundamental fundar mi propuesta de escritura en una noción de lo poético, que por supuesto tiene que ver con el uso del lenguaje. La belleza de la escritura está en la poesía. Por otro lado, como escritor colombiano me parece muy difícil pasar por alto la violencia, y me he dedicado a rastrearla como una forma de comportamiento histórico de las sociedades humanas. Un modo de asumirla y narrarla es mediante la poética y desde el arte, por eso mis personajes son músicos, pintores, fotógrafos o poetas.

DC: ¿De qué modo concilia al escritor con el profesor de literatura?
No desligo lo uno de lo otro. El diálogo con los estudiantes siempre es un gran estímulo; muchas veces me permite encontrar respuestas a mis inquietudes como escritor. La atmósfera académica me ha dado ese perfil ensayístico que he introducido en mi obra. Siempre trato de buscar confluencias y abrazos entre ambas: a mis estudiantes les transmito que quien está frente a ellos es un escritor y un profesor; continuamente les hablo de procesos de creación literaria, de mi interpretación de las obras estudiadas, de mis libros, y de cómo yo, como escritor, veo los fenómenos que estamos trabajando.

Pablo Montoya. La escuela de música

DC: Usted ha navegado por varios géneros, ¿qué opina de las clasificaciones en el arte?
Las clasificaciones son el principio para entender cómo se ha estudiado el arte, por escuelas, movimientos, cronologías, tendencias y géneros. Pero a pesar de que he estudiado los géneros literarios, a la hora de escribir aparecen los efectos de la contemporaneidad. Estamos en el siglo XXI y tenemos detrás de nosotros una serie de escritores que ya han presentado propuestas de unir los géneros o de difuminar la frontera entre uno y otro; entonces, cuando yo escribo, trato de introducir esas difuminaciones, de poner a tambalear el lugar desde donde está leyendo el lector.

DC: ¿Cómo nació La escuela de música?
Esta novela fue la primera que yo comencé a escribir cuando estaba estudiando música en Tunja en 1984, a los 20 años. Durante varios momentos de mi vida intenté escribirla, pero siempre quedaba varado. Por fortuna, en 2015 me dediqué juiciosamente al proyecto. La novela es sobre un grupo de muchachos que se van a estudiar música a Tunja en los años ochenta. Su aprendizaje transcurre en medio de un país totalmente atravesado por la intemperancia, la violencia y la infamia, y eso golpea a estos chicos que quieren ser artistas.

Pablo Montoya. Tríptico de la infamia

DC: ¿Por qué es calificada como una novela de formación juvenil?
La tradición literaria occidental ha acuñado ese concepto de modelo de formación desde comienzos del siglo XIX. Se trata de novelas que hablan de procesos de aprendizaje: al principio los protagonistas son inocentes o ingenuos, y a medida que van pasando las páginas van madurando. En La escuela de música, por ejemplo, Pedro Cadavid va aprendiendo lo que es la muerte, el desamor, el deseo y la militancia política.

DC: Para usted, ¿qué es lo más difícil de escribir y qué es lo más gratificante?
Tengo mucha dificultad para escribir porque soy una persona que comienza a hacer bocetos llenos de errores, y como tengo un sentido de la perfección tan fuerte, me la paso puliéndolos. En la reescritura encuentro el nivel estético de lo que quiero escribir. Necesito tiempo para madurar los textos, de modo que hay un doble movimiento de sufrimiento y de gratificación en la escritura y la reescritura.

Categorías
Sin categoría

“El secuestro es vacío y silencios para una familia”: Octavio Escobar

El escritor manizaleño, Octavio Escobar, acaba de lanzar su último libro, Mar de leva.

El escritor manizaleño acaba de lanzar su último libro, Mar de leva. Tres personajes parecen caer en un exceso inquietante, con un telón de fondo terrible: el secuestro.

Octavio Escobar ya cuenta en su haber con una producción literaria significativa, que transita por la poesía, el cuento y la novela. En los tres géneros ha recibido numerosos reconocimientos. Los últimos de ellos fueron el Premio Nacional de Novela del Ministerio de Cultura por Después y antes de Dios; y el Premio Nacional de Poesía Inédita 2016 de la Tertulia Literaria por Historias clínicas. Mar de leva es su último libro.

Octavio Escobar. Mar de leva

DC: ¿Cómo llega un médico a convertirse en escritor?
En mi caso, sin trauma. Comencé a escribir mientras estudiaba medicina y llegaron las publicaciones, los premios, fue creciendo mi actividad literaria y en un determinado momento la docencia universitaria me permitió hacer una transición profesional sin sobresaltos.

DC: ¿Cómo es su proceso de escritura?
Comienza con una reflexión prolongada, en la que a veces ni tomo notas. Si me decido por una voz narrativa y me convence la línea argumental que me cuento una y otra vez, paso a trabajar en el computador. Después corrijo mucho. A veces siento que publicó para no corregir más.

DC: ¿Qué representó para usted haber ganado el Premio Nacional de Novela?, ¿cómo lo cambió ese logro?
Una enorme alegría, porque lo gané en un período en el que se habían publicado grandes novelas en Colombia. Yo recibí el Premio Nacional de Literatura en 1997 por un libro de cuentos, De música ligera, pero como la novela es el género dominante, el que más le interesa al público, la resonancia fue mayor y me brindó nuevas posibilidades de difusión, traducción al francés y mejores ofertas editoriales.

Octavio Escobar. Después y antes de Dios

DC: Dicen que uno aprende a hacer el libro que está escribiendo. En su caso, ¿cómo fue el aprendizaje con Después y antes de Dios, y ahora con Mar de leva?
Muy cierto. Después y antes de Dios me enseñó a considerar la truculencia como posibilidad narrativa y a asumir una cierta relajación con respecto a la verosimilitud, que he descubierto, el lector agradece. Mar de leva me hizo plantearme cambios de ritmo, revalorar la descripción, aceptar ambigüedades mayores. Me gusta cambiar de registro, así que estoy muy contento.

DC: ¿Cómo tejió el libro?, ¿cuánto tiempo se tardó en concluirlo?
Mar de leva nació de un mundo que fundó otro escritor, Joseph Conrad, en Nostromo. Traspasar el siglo XIX al siglo XXI fue un reto que implicó meticulosidad, pero también audacia. Cuando ya me sentí en un mundo propio, permití que mis tres personajes principales se expresaran. El proceso en el computador se tardó más de dos años.

DC: Es difícil trabajar con una especie de poética del secuestro, ¿a qué conclusiones llegó con la escritura?
El secuestro es un tema muy delicado. Quise trabajar con lo sutil, con lo no dicho, con vacíos y silencios. El secuestro es, en muchos sentidos, eso: vacío y silencios para una familia. Concluí que hay heridas que nunca cierran del todo y que hay que aprender a vivir con esa evidencia.

Octavio Escobar. Mar de leva

DC: ¿Qué le llamó la atención de Sulaco y Costaguana?, ¿es un asiduo lector de Joseph Conrad?
Siempre me interesó ese país latinoamericano construido con tanto detalle por Conrad y aunque hay énfasis muy colombianos, en Mar de leva el tema del secuestro tiene dimensión continental, así como la prospección de Sulaco, un puerto que puede estar en cualquiera de nuestros mares. Desde que leí El corazón de las tinieblas, siempre vuelvo a Conrad.

DC: ¿Cuáles son sus autores fundamentales?
Muchos. Allan Poe es el origen. Onetti, Ribeyro, Cortázar, Puig, Machado de Assis. Scott Fitzgerald. Muchos.