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Robinson Quintero, el zorzal de Caramanta

Tanguero, poeta, ensayista, investigador y narrador. Un viajero de la palabra y un trabajador incansable de la belleza a través de la escritura.

Tanguero, poeta, ensayista, investigador y narrador. Un viajero de la palabra y un trabajador incansable de la belleza a través de la escritura. Nuestro escritor invitado.

Por Esteban Hincapié Barrera

Conversamos con uno de los escritores más prolíficos actuales. Robinson Quintero Ossa ha abordado casi todos los géneros literarios. Es cantor consumado de tango, tiene varios libros de poesía, ensayo y periodismo cultural. Es un caminante empedernido, así como un contemplador y observador agudo. Vive entre Bogotá y Medellín.

Robinson Quintero Ossa escritor invitado

DC: Ha abordado distintos géneros literarios. ¿Cómo sucede este ejercicio?
R.Q.: Me mueve un impulso de escritura que es al mismo tiempo un impulso de vida. Escribo para vivir mejor, y vivo para mejor escribir. No me pregunto si los textos se complementan o se eluden. Unas veces pasa; otras veces no. Lo que importa es la libertad, que la literatura misma sea ya, por sí misma, un acto de libertad.

DC: Las calles, los pájaros y los oficios son una constante de su escritura, ¿por qué?
Quiero aclarar que no soy yo quien escribe sobre calles, pájaros y oficios. Es mi doble, o sombra, o alter ego, en todo caso un “otro yo” que tiene predominio sobre mí. Tal vez sea la poesía. Creo que va a tocar que le pregunte a él por qué esa obsesión asombrada con pájaros y otras musas de poetas. O que relea sus poemas.

Robinson Quintero Ossa escritor invitado

DC: Los amigos le llaman ‘El zorzal de Caramanta’. ¿Cómo surge su relación con el tango y qué incidencia tiene en su poesía?
En Caramanta, un pueblo del suroeste antioqueño, donde nací, la habitación donde dormía daba a la calle, apenas separada por una ventana: durante la noche, tres cantinas molían tango. Sus melodías, sus letrillas poéticas, en el silencio y la oscuridad, me producían una sensación de embriaguez, de plácida plenitud nocturna. A veces me confundía: no podía distinguir si lo que escuchaba era realidad o sueño. Tal vez eso es la poesía.

DC: ¿Qué opinión le merece el estado actual de la literatura colombiana?
No me preocupo mucho por preguntarme sobre esas cosas. Me place leer buenos cuentos y novelas, y cuando leo algunos narradores colombianos, me siento complacido. Claro está, otras veces no. Igual pasa si leo versos de musagetas del mismo paisaje: en ocasiones admiro, otras no. Lo que produce extrañeza es que, en un país acosado por las urgencias, se le reste importancia a la imaginación como claridad, y se prefiera la torpeza y la estrechez de pensamiento. 

DC: ¿Cómo es su relación con Bogotá y con Medellín en la escritura y en la vida?
Tal vez sea el viaje lo que hay de común en la relación de Medellín y Bogotá con mi escritura. Ir entre una y otra ciudad por tanto tiempo (entre un afán y otro afán): partidas, regresos. Sin embargo, dando vuelta a la misma vuelta, pisando el mismo camino, me he extraviado. Una vez y más veces fue Rimbaud de Charleville a París y de París a Charleville.

Robinson Quintero Ossa escritor invitado

Sobre Robinson Quintero Ossa
*Nació en Caramanta, Colombia, en 1959.
*Es licenciado en Comunicación Social y Periodismo de la Universidad Externado de Colombia.
*Ha sido tallerista literario en la Casa de Poesía Silva y en programas de la Alcaldía de Bogotá y la Alcaldía de Medellín,
*Autor de 13 entrevistas a 13 poemas colombianos [y una conversación imaginaria] (Fundación Domingo Atrasado, 2008; 2a. ed. Letra a Letra, 2014).
*Recibió el Premio Nacional de Poesía Eduardo Cote Lamus en 2016

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Rómulo Bustos Aguirre, Premio Nacional de Poesía 2019

Nuestro escritor invitado de la edición 115, noviembre 2019, es Rómulo Bustos Aguirre. Acá su entrevista

Los escritores Mariela Dreyfus (Perú), Andrea Cote (Colombia) y Juan Gustavo Cobo Borda (Colombia) fueron los jurados que fallaron a favor del poeta Rómulo Bustos Aguirre el premio entre cinco finalistas y centenas de obras que concursaron.

Por Esteban Hincapié Barrera.

DC: De moscas y de ángeles, libro que obtiene el Premio Nacional, es una antología de toda su obra, ¿cómo ha sido la construcción de esta?
R. B. A.: Ha sido un recorrido sinuoso. Nada más alejado de la línea recta. Muy significativo es, por ejemplo, el arco recorrido entre En el traspatio del cielo (1993) y la Casa en el aire (2017). Se observa allí el paso de una obra marcada por una visión de mundo gravitada por la nostalgia, a una visión de mundo marcada por la ironía, donde hacen presencia la lúdica y el humor, y el deslizamiento hacia giros coloquiales.

Rómulo Bustos Aguirre. Foto: Alexander Urzola

DC: Uno de sus libros más importantes es En el traspatio del cielo, aquí hay un sincretismo entre lo biográfico y lo ficcional. ¿Cómo se logra este equilibrio?
Este equilibrio lo dicta la gramática profunda del deseo… que inventa, transfigura. Es un mundo arquetipal el que allí se escenifica. La memoria personal de anécdotas y situaciones, y los recuerdos usurpados a los hermanos son solo un pretexto para la pulsión imaginante. Es la verdad de la ensoñación la que toma el mando y determina qué es pertinente y qué no.

DC: ¿Cuál es el papel o la conversación que sucede en su obra con la figura de Dios? ¿Hay una especie de juego y conversación con la tradición mística en la literatura?
Dios es el personaje principal de mi poesía. El otro es la casa, la morada. En realidad, son las dos caras de una misma moneda. Dios es la morada. Pero qué pasa cuando la morada se desploma… sencillo: aparecen entonces los desterrados del cielo, “los hijos del limo” de que habla Gerard de Nerval. Toda mi poesía es, en esencia, la necesidad de reconstruir esa casa. En el cumplimiento o incumplimiento de este deseo la palabra dialoga con las tradiciones místicas. Se trata de una conversación en torno al cadáver de Dios. Pero esta conversación no es angustiada. Se permite la serenidad y aun el humor.

Rómulo Bustos Aguirre. De moscas y de ángeles

DC: ¿Cuál es su relación con la academia y los procesos creativos?
Casi siempre poesía y academia se llevan a las patadas. Pero en mi caso la relación ha sido, más bien, fructífera. Quizá todo comience con el hecho de que veo las teorías como expresiones de la imaginación, su sustancia no difiere mayormente de la literatura. Incluso el discurso ensayístico le ha dado ciertos matices irónicos a mi poesía.

DC: ¿Cómo ha sido el tema del humor en la poesía?
Circunscribiéndolo al caso de la poesía colombiana: la valorada como tradición menor de la poesía colombiana, es la constituida por el “linaje bastardo” de José Asunción Silva. Es decir, el Silva antipoético y mordaz, cuya mejor versión es Luis Carlos López. La crítica colombiana, en lo fundamental, ha sido Bizca con relación al Tuerto. El humor está prácticamente excluido de la poesía colombiana. Dos extrañezas:  Luis Vidales y León de Greiff. Un caso único: Jaime Jaramillo Escobar.

Rómulo Bustos Aguirre. Foto: Alexander Urzola

Sobre el autor
*Nació en 1954 en Santa Catalina de Alejandría, Bolívar, Colombia. Actualmente reside en Cartagena y trabaja como profesor universitario.
*En 1993 le es concedido el Premio Nacional de Poesía del Instituto Nacional de Cultura (en la actualidad Ministerio de Cultura).
*Estudió Derecho y Ciencias Políticas. Es magíster en Literatura y doctor en Ciencias de las religiones en la Complutense de Madrid.
*Su obra reunida fue publicada en 1996 por la Universidad de Andalucía y en 2004 por la UNAL con el título: Oración del impuro.
*Ha publicado El oscuro sello de Dios (1988), En el traspatio del cielo (1993) y La pupila incesante (2016), entre otros libros.

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Erik Zúñiga: El nuevo autor del terror en Colombia

Hablamos con un autor que a través de la literatura le llega a grandes y chicos desde sus temores más profundos sobre nuestra realidad: Erik Zúñiga

La literatura juvenil viene tomando nuevos rumbos. Hablamos con un autor que a través de la literatura le llega a grandes y chicos desde sus temores más profundos sobre nuestra realidad. Erik Zúñiga ha publicado dos libros y pinta como hit editorial.

Por Esteban Hincapié Barrera.

Erik Zúñiga entrevista. Foto: Liza María Cobos @cobitos22

DC: ¿Cómo surge la idea de escribir terror para jóvenes?
E. Z.: La intención era hacer un trabajo introspectivo, mezclarlo con un gusto que he tenido por el cine y sumarle el contexto colombiano que es mucho más aterrador y macabro. Los cuentos fueron saliendo a partir de mis experiencias de vida en Florida, Valle, un pueblo marcado por la violencia en los años 90. Todo ese terror se fusionó de manera natural con el terror de las películas que veía; ahí encontré un ángulo para escribir. Exorcicé todos esos miedos y temores de mi infancia, pero no había una intención inicial en el lector juvenil. Luego el editor vio la línea y se enmarcó en una colección para jóvenes.

DC: ¿Cómo se llegó a este registro más amplio que gusta a chicos y grandes?
Mis lecturas de Lovecraft, Poe y Richard Matheson influyeron mucho. Al inicio uno trata de impresionar con palabras rebuscadas. Luego conocí a Stephen King. En la facultad de literatura estaba visto como un sacrilegio leer a un autor como este, que nunca le importó la academia o el desprecio de la crítica. Él escribe de una manera muy sencilla y llega a mucho público. Si él puede hacerlo de esta manera, por qué no yo. Lo difícil es encontrar la propia voz: el cómo hablo yo, qué temas me gustan, cómo me gusta contarlos…

Erik Zúñiga entrevista. Los monstruos no van al cine

DC: ¿Qué anécdota recuerdas con respecto a tus lectores?
Al publicar el primer libro me escribió un niño por Facebook, desde el perfil de su padre, diciéndome que a él no le gustaba leer, que veía la lectura como algo tedioso; que gracias a Los monstruos no van al cine, ya se había leído cuatro libros de Mario Mendoza. Su padre estaba impresionado y agradecido porque ahora leía con alegría cada historia luego de haber odiado la lectura. Cuando voy a los colegios, en el trabajo con la editorial, hay muchos pelaos que me preguntan cosas muy interesantes, de manera cristalina, relajada. Siempre surgen preguntas muy profundas y sinceras.

DC: ¿Qué relación tienen tus monstruos con los monstruos representados en este mes carnavalesco?
Cuando veíamos películas como las de Freddy Krueger, en el contexto de la violencia en un pueblo como Florida, Valle, ya el terror de las películas no nos tocaba. El terror era que nos mataran. En mis libros yo intento utilizar los arquetipos del terror, pero alejarme un poco de esa idea del vampiro o del zombi como lo presentan en Hollywood. Los monstruos de mis libros son esos recicladores de odio, esclavos de la violencia…Los niños que leen mis libros entienden rápidamente ese tipo de metáforas. Entienden la relación entre mis personajes y el terror que vivimos en la actualidad.

Erik Zúñiga entrevista. Foto: Liza María Cobos @cobitos22

DC: ¿Qué viene próximamente en la obra de Erik? ¿Cuáles son los monstruos de esta ciudad?
Ahora viene una obra sobre el apocalipsis, los monstruos de esta ciudad y este país están en la desigualdad. Hay que salir de ese espiral de terror y de violencia.

Sobre Erik Zúñiga
*Escritor y documentalista nacido en Florida, Valle, en 1987.
*Estudió literatura en la Universidad del Valle y es cinéfilo desde la infancia.
*Ha escrito los libros Los monstruos no van al cine y Una pandilla salvaje.
*Realizador de los documentales Mito, 2015; Frankenstein no asusta en Colombia, 2012, y Cinesífilis, 2011.
*Termina su próxima novela y sigue su trabajo como documentalista con un trabajo sobre escritores colombianos dedicados al público juvenil.

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El escritor del Caribe: John Jairo Junieles

Conversamos con John Jairo Junieles quien publicó su antología de textos escogidos en la colección Leer el caribe.

El Caribe y sus escritores han dado de qué hablar desde siempre. Conversamos con John Jairo Junieles, un escritor radicado en Bogotá, quien publicó su antología de textos escogidos en la colección Leer el caribe.

Por Esteban Hincapié Barrera

DC: ¿Cómo comenzó el camino por la escritura?
J. J. J.:
Viene de un impulso y la curiosidad de saber si uno puede hacer algo que sorprenda. Recuerdo unos programas de televisión que adaptaban historias de Edgar Allan Poe y Mark Twain. Ahí conocí sus obras. Muchas veces la televisión despierta la curiosidad y le devuelve el favor a su madre: la literatura. Luego vino el tema de los fantasmas literarios y la necesidad de la imitación. La escritura tiene mucho de eso.

Escritor invitado. John Jairo Junieles. Foto: Liza María Cobos

DC: ¿Qué influyó en la obra de J. J. Junieles?
Mi padre tuvo muchos amigos que terminaron estudiando en Cartagena y Bogotá. Le traían libros, hablaban de Hemingway, Capote, McCullers… La biblioteca que armó era grandísima; gracias a esa educación logró ser alcalde y columnista ocasional de El Espectador. Cuando él llega a trabajar a Cartagena se me abre un panorama musical de todos los ritmos: calipso, soca, disco. Me llega el gusto por el béisbol. Esos referentes me marcaron.

DC: ¿Es Norteamérica una influencia en la literatura del Caribe?
Carver, Flannery O’Connor, Highsmith… Sí, hay una gran influencia de lo norteamericano en el Caribe. Además, está el videoclip: Michael Jackson, Madonna, Pet Shop Boys… El cine, la televisión, eso nos han definido.

DC: ¿Cómo se sitúa la obra de J. J. J. entre sus contemporáneos?
Está Orlando Echeverri, John Better, Margarita García Robayo, Efraim Medina. Pero, a uno le queda muy difícil verse en el paisaje. Es difícil no parecerse o terminar pareciendo lo que la gente cree que uno es. Algo que admiré de Bob Dylan: él trataba de fugarse de la visión que tenían de él. Uno sigue en la búsqueda, para decir cosas que vive, siente y piensa.

Escritor invitado. John Jairo Junieles

DC: ¿Qué viene ahora en la obra de John?
El año que viene sale la novela El hombre que hablaba de Marlon Brando, un tributo al cine realizado en Cartagena. Viene de una anécdota personal: Mi mamá fue modista en la película Quemada, en el año 68. Marlon Brando llegó un día al lugar donde ella trabajaba, le tocó el vientre, pues ella estaba embarazada de mi hermana. Le dijo: “Good look for the boy”. Brando se va, llaman a mi mamá y le dicen: “Lo siento, pero no puedes seguir trabajando con nosotros. Brando dice que una mujer embarazada debe estar en su casa cuidándose. Te vamos a pagar dos meses de compensación”. Ella se enojó mucho con el actor. Tuvo que volver a su casa, claro. La anécdota se volvió una leyenda familiar que me vinculó mucho al cine. También vienen crónicas y un libro de cuento con una editorial en Canadá.

DC: ¿Por qué Bogotá?
Pues, pudo haber sido Cartagena, Houston, Boston, Nueva York o Banff (Canadá), donde duré cinco meses. En Bogotá está lo mejor de ambos mundos. No estoy ni muy cerca, ni muy lejos de las cosas que me despiertan nostalgia. Para mí la nostalgia es necesaria.

Escritor invitado. John Jairo Junieles. Foto: Liza María Cobos

Datos del autor:
*Nació en San Luis de Sincé en 1970. Creció en Cartagena de Indias y vive actualmente en Bogotá.
*Ha publicado Canciones de un barrio en la frontera (2002); Hombres solos en la fila del cine (2004); Metafísica de los patios (2008); El amor también es una ciencia (2009); Barrio Blus (2015); Fotos de cosas que ya no están (2015); entre otros.
*Ha sido profesor de periodismo y crónica en la Universidad de Cartagena y en la Maestría en escrituras creativas de la Universidad Nacional.
*Sus trabajos periodísticos han sido publicados en El Heraldo, El Tiempo, Revista Semana y Soho, así como en revistas y publicaciones en Suecia, República Dominicana y Alemania.
*Ha ganado el Premio Nacional de Poesía en 2002, la Beca de residencia artística en Banff y fue seleccionado como uno de los narradores del programa Bogotá 39.

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Azriel Bibliowicz, Bogotá y su literatura

El autor de la novela El rumor del astracán y Migas de pan nos cuenta un poco sobre su investigación, sus motivos y la Bogotá que le inspiró sus novelas.

El autor de la novela El rumor del astracán y Migas de pan, y también fundador de la Maestría en escrituras creativas de la Universidad Nacional, nos cuenta un poco sobre su investigación, sus motivos y la Bogotá que le inspiró sus novelas.

Por Esteban Hincapié Barrera

DC: ¿Cómo nace su primera novela?
A. B.: Siempre hay algo autobiográfico. Una vez se acercó una señora y me preguntó: “¿De dónde conoce la historia de mi familia?”. Le respondí: “porque es la historia de mi familia también”. Mi abuelo fue inmigrante, me interesaba el proceso. Entrevisté inmigrantes que llegaron en los 20; eso me permitió pensar una historia relacionada con el tema. No es algo nuevo, hay unos patrones: la gente llega sin dinero, buscando trabajo, con nuevas posibilidades… La investigación fue el inicio.

Azriel Bibliowicz entrevista. El rumor del astracán

DC: ¿Cuáles son los temas de su obra?
Uno de los grandes temas de esta novela es el contrabando; en este caso de personas. Entraban de manera ilegal, con partidas de nacimiento falsas o pagando su camino, muy pocos, realmente. Se prohibió la entrada de judíos en los años 30. Por la no aprobación de visas, más de 25 mil personas murieron en los campos de concentración. López de Mesa dijo que la unión de judíos e indígenas daría la peor de las mezclas, un usurero zalamero. Ese tipo de locura y racismo ha marcado al país. La novela quiere trabajar esto.
En Migas de pan está el tema del secuestro, una problemática que flageló la comunidad judía en los 80. También está el tema de Bogotá, el barrio Quinta Camacho.

DC: ¿Cómo era esa Bogotá para los recién llegados en los años 30 y 40?
Alberto Lleras en una nota titulada ‘Una humilde revolución’ señala cómo los inmigrantes judíos comenzaron a vender a plazos su mercadería a personas que no se les consideraba capaces de pagar, por 20 centavos semanales podían tener traje y comprar zapatos; esto ayudó a que disminuyera la discriminación por la forma de vestir.
Bogotá no tenía más de 250 mil habitantes, era muy parroquial. Antes de los 30 este era un país muy conservador, más que ahora.

Azriel Bibliowicz entrevista. Foto: Jhoan Beltrán  - Zona Cinco Escuela de cine y Fotografía - www.zona-cinco.com

DC: ¿Cómo se logra trabajar el paisaje urbano en su obra?
La novela no está atravesada por el bogotazo. Eso permite que haya un retrato de la migración del campo a la ciudad. Cuando estalla el 9 de abril, una de las cosas que más impresionó fue la cantidad de gente que salió a las calles. Bogotá era una ciudad de inquilinatos, cada uno tenía 20 o 30 familias; el inquilinato es uno de los escenarios de El rumor.
Ahora estoy trabajando sobre la problemática tribal. Es la primera vez que me aventuro a analizar el tema de las comunidades indígenas emergentes en Bogotá. Lo emergente es un tema muy bogotano.

DC: ¿Cuál es su opinión sobre la literatura contemporánea?
Hoy en día la literatura colombiana pasa por un boom. Creo que hay una larga lista de buenos autores colombianos que se están leyendo en el extranjero. Hoy los autores son más conscientes de la investigación y tienen herramientas más sólidas.

Azriel Bibliowicz entrevista. Migas de pan

Sobre Azriel Bibliowicz
*Nació en Bogotá en 1949. Estudió Sociología en la Universidad Nacional de Colombia y continuó estudios de posgrado en la Universidad de Cornell, USA.
*Ha sido autor de: Sobre la faz del abismo, Norma, 2002; Flaubert: historia de una cama, Panamericana, 2004; El rumor del astracán, Babilonia, 2013 y Migas de pan, Alfaguara, 2013.
*Sus artículos y conferencias han sido difundidos en numerosas publicaciones. Ha sido traducido a varios idiomas e invitado a diversos certámenes literarios.
*Ha sido fundador y fue director de la Maestría en escrituras creativas de la Universidad Nacional de Colombia.
*Actualmente trabaja en su próxima novela y continúa dando conferencias sobre literatura a lo largo del mundo.

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Una historia de Colombia para todos

Jorge Orlando Melo es filósofo, escritor e investigador, fue director de la Biblioteca Luis Ángel Arango y su último libro, Historia mínima de Colombia, es un hit.

Por fin una historia que se muestra como mínima, que representa grandes reflexiones sobre nuestro pasado. Jorge Orlando Melo es filósofo, escritor e investigador, fue director de la Biblioteca Luis Ángel Arango y su último libro, Historia mínima de Colombia, es un hit.

Por Esteban Hincapié Barrera.

DC: ¿Cómo surge la idea de revisar la historia de nuestro país en el libro Historia mínima de Colombia?
J. O. M.: El Colegio de México, una institución universitaria de México, tiene una colección, desde hace muchos años, de “historias mínimas“. Yo conocía algunas y me gustaba el esfuerzo de síntesis que implicaba. Ellos me propusieron el proyecto y me pareció que, en Colombia, donde hace muchos años no se escribe una síntesis de un solo autor colombiano, era útil. (Existe un libro, un poco más extenso, de David Bushnell, excelente: Colombia, una nación a pesar de sí misma).

Jorge Orlando Melo entrevista. Fotos: cortesía

DC: Los primeros capítulos del libro reivindican en gran medida la historia de los pueblos originarios. ¿Cómo se dio esa reflexión ante esa necesidad?
El período indígena, antes de 1500, cubre más de 12.000 años, durante estos años llegaron a nuestro territorio la cultura, la religión, la agricultura, los idiomas… Sería absurdo ignorar ese tiempo.

DC: En este año del Bicentenario se recuerdan sucesos, personajes históricos, fechas y geografías. ¿Qué destacaría de esta conmemoración?
En general, las conmemoraciones son ocasión de discursos retóricos, de elogios a sus participantes. En este caso, vale la pena destacar que al menos en algunas partes, sobre todo en las universidades, la conmemoración ha llevado a escribir nuevas obras, a hacer tesis de grado y a publicar documentos. De este modo pueden ayudar algo a que los colombianos entiendan mejor su pasado, que es lo importante.

Jorge Orlando Melo entrevista. Fotos: cortesía

DC: ¿Las mujeres en la independencia jugaron un papel fundamental? 
No. Era una sociedad patriarcal, machista y católica. No podían hacer parte de los ejércitos. No tenían derechos civiles, estaban sometidas a la autoridad de padres y esposos. Por lo tanto, su papel fue de apoyo, tanto a los ejércitos (las llamadas ‘juanas’) o a las redes de guerrilleros o revolucionarios, llevando información, etc.

DC: ¿Qué recomendación debemos hacer a nuestros profesores de secundaria para reafirmar la importancia de la historia en las aulas?
Que usen la enseñanza de la historia como una oportunidad para desarrollar la capacidad de los estudiantes para criticar las fuentes y los testimonios y aprender a distinguir lo que es verosímil, probable, posible, etc., así como a entender la lógica de la argumentación en un conocimiento inexacto, como el de la historia y en general el de todas las ciencias sociales. Más que aprender hechos, hay que aprender a argumentar.

Jorge Orlando Melo entrevista. Fotos: cortesía

DC: ¿Cuándo será la presentación de su libro?
Se presentará en las ferias del libro de Bucaramanga y Barranquilla; haré presentaciones en Bogotá en Compensar (13 de julio) y el Jardín Botánico (4 de agosto).

Info.: jorgeorlandomelo.com
Twitter: @colombiahoy

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El boom de Mario Mendoza

El boom que ha representado Mario Mendoza ha sido motivo para que conozcamos más de sus razones y las claves de su escritura.

El boom que ha representado Mario Mendoza ha sido motivo para que conozcamos más de sus razones y las claves de su escritura. Con más de 28 libros, sigue siendo el fenómeno más contundente del mercado.

Por Esteban Hincapié Barrera

DC: ¿Cómo comenzó su relación con la literatura y la escritura?
M. M.: En el colegio Refous. Tuve de profesora de literatura a Carlota Llano, una extraordinaria actriz del Teatro Libre de Bogotá, y después a Eduardo Jaramillo. En esos años adolescentes, un maestro que nos ilumine es fundamental.

Mario Mendoza entrevista.

DC: ¿En qué momento se dio la preferencia por el género negro, hacer notar el claroscuro de los personajes de sus obras?
Cuando regresé a Colombia después de vivir en España e Israel. Empecé escribiendo literatura fantástica, pero estando lejos de mi país me sentí muy unido a su gente y a su historia. Entonces llegó el hiperrealismo con toda su fuerza: las pensiones en las que había vivido, los personajes callejeros que había conocido, la América Latina profunda, el lado oscuro de mi ciudad, Bogotá.

DC: ¿Por qué la novela? ¿Qué pasa con el cuento y sus lectores?
La novela es un género de madurez, que llega con los años. Empecé escribiendo cuentos y textos breves, y poco a poco, de manera natural, llegó la novela. Creo que hoy en día tiene más recepción que el cuento porque el lector contemporáneo busca fugarse en otro mundo, escapar, huir. El cuento no le permite ese viaje tan prolongado que necesita.

Mario Mendoza entrevista

DC: Sus obras pasan por lo contemporáneo, las referencias a la historia antigua, personajes conocedores de la geografía y las ciencias. ¿Cómo se da la decisión de conducir tanta información en un sendero narrativo?
Los temas se imponen, persiguen al artista, se le convierten en obsesiones que llegan incluso a fastidiarle la vida al escritor. Uno no elige racionalmente, no toma decisiones. Hay una fuerte relación con el inconsciente. No es que uno elija, sino que es invadido, poseído por los personajes.

DC: Sobre su última novela, Akelarre, ¿es esta una manera de reivindicar el poder y el saber femenino?
Akelarre es una novela de cierre de todo un universo que venía construyendo durante los últimos años. Se trataba de finalizar ese universo narrativo, de terminar el dibujo de un mundo al que denominé ‘Ciudad Gótica’. Y Leticia, el personaje femenino, encarna las fuerzas ancestrales y mágicas que marcaron nuestra historia en sus inicios. Es la potencia de las pitonisas griegas, de las hechiceras medievales o de las diosas madres y sacerdotisas prehistóricas. Y es el personaje que, en silencio, sin aspavientos, dirige la novela.

Mario Mendoza entrevista.

DC: ¿Qué tiene su obra que transpira tanta vitalidad, en medio de temas que han tocado lo tenebroso del alma humana?
Creo que en la medida en que nuestra época nos acorrala y asfixia, mi obra tiene más vigencia. Si estuviéramos haciendo las cosas bien, si nuestras ciudades fueran más amables, si nuestros políticos fueran justos y correctos, si el sistema nos brindara posibilidades de estudiar y trabajar con entusiasmo, mi obra se vería como una pesadilla distópica. Pero no es así. Entonces mis personajes y sus historias dan cada vez con mayor precisión en el blanco de este horror que es nuestro tiempo.

DC: ¿Qué sigue para Mario Mendoza?
Estamos trabajando con Keco Olano y su equipo gráfico en una colección de cómics que se llama El último día sobre la tierra. Son diez personajes que empiezan a sospechar de este presente turbio y angustiante. Creen que una catástrofe de grandes dimensiones se avecina. Esta colección la lanzaremos en SOFA 2019. Por otro lado, estamos trabajando simultáneamente en una trilogía de novelas gráficas, cuyo primer volumen, que se titula El mesías, lo lanzaremos en FILBo 2020.

Mario Mendoza entrevista.

Sobre Mario Mendoza
*Nacido en Bogotá, profesional en Estudios Literarios de la Pontificia Universidad Javeriana, fue catedrático de esta misma universidad por varios años.
*Premio internacional de novela Seix Barral por la novela Satanás, publicada en el año 2002.
*En 2017 colaboró con la agrupación bogotana LosPetitFellas para el álbum Formas Para Perderse o I.D.E.A.S en la canción ‘Marco’.
*Con más de 28 libros publicados, sus ventas hacienden los 200 mil ejemplares.
*La mayoría de sus lectores están entre los 12 y los 25 años. Estos afirman que sus libros están dotados de honestidad y verdad.

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Del novelista y su oficio, Alonso Sánchez Baute

Leandro es la última novela de Alonso Sánchez Baute; acá se apilan años de seguimiento y pasión sobre el juglar vallenato

Leandro es la última novela de Alonso Sánchez Baute; acá se apilan años de seguimiento y pasión sobre el juglar vallenato. Loncho nos recibió y reveló algunas claves del oficio de ser escritor.

DC: ¿Cómo se inició en la narrativa?
A.S.B.: En la adolescencia escribí algunos relatos que no pasaron a mayores. Volví a escribir literatura en 1997, cuando se me vino de chorro a la cabeza la historia de la novela que me dio a conocer en 2002, Al diablo la maldita primavera. Desde entonces no paro de escribir.

DC: Sus novelas tocan realidades distintas, ¿qué las atraviesa? ¿Qué las hermana?
La exclusión. Mis libros son historias de personajes. Todos tienen en común la marginalidad, en algunos casos la marginalidad escogida, en otras impuesta.

Entrevista a Alonso Sánchez Baute.

DC: ¿Sus obras tienen un soporte en nuestra realidad cotidiana? ¿Cómo se concibe la realidad y la ficción en sus escritos?
Mis historias parten de una curiosidad personal, algo que sucede en la actualidad. ¿Cuál es el fondo? ¿Por qué, cómo se dio? Me sumerjo por largo tiempo en la investigación y regreso a contarles a los demás lo que descubrí. El hecho de que la historia sea contada desde la realidad o la ficción es casi anecdótico en cuanto me lo da la misma historia. Soy muy intuitivo. Me valgo de una o de otra en la medida en que la narración lo exija.

DC: ¿Qué hay del periodismo en su trabajo como novelista?
Nunca he sido un escritor “de escritorio”. Soy muy de la calle, me gusta hacer reportería, investigar, hablar con la gente, observar, caminar, sentir yo mismo lo que luego describo; meterme de lleno en el personaje que describo. En el tema de Leandro, por ejemplo, no solo hablé con quienes más lo conocieron, sino que le seguí los pasos en los pueblos donde vivió, oí todos sus cantos, leí los más de cien que siguen inéditos, entrevisté y acompañé a algunas personas ciegas. La idea era pensar y sentir como él.

DC: ¿El cuento o la novela?
La novela, no porque sea mejor que el cuento -que no lo es-, sino porque es lo que mejor me queda. Yo soy de tiro largo.

Entrevista a Alonso Sánchez Baute. Foto: María del Pilar Urrego Escobar - Zona Cinco Escuela de cine y Fotografía - www.zona-cinco.com

DC: ¿Qué está leyendo ahora? ¿Qué nos recomienda?
Acabo de leer El incómodo color de la memoria, unos ensayos de Javier Ortiz Cassiani publicados por editorial El Malpensante, que me han gustado mucho. Javier es historiador y un gran cronista. Y tiene una prosa deliciosa. Leí hace poco también Orillas, el libro póstumo de Roberto Burgos Cantor. Unos cuentos maravillosos que recomiendo.

DC: ¿Alguna invitación para Bogotá y Medellín?
La exposición El testigo, de Abad Colorado, creo que debería ser una visita obligada de todos los colombianos, especialmente a los estudiantes, para entender el por qué no más a la guerra. Me encanta una panadería, Mistral, en la 57 con 4. ¡Qué delicia de panes! En Medellín recomiendo la Pizzería Centro, la de Puyo, en la 57 con 41, una de las dos mejores pizzerías del país.

Datos del autor
*Alonso Sánchez Baute nació en Valledupar en 1963, es abogado de la Universidad Externado de Colombia y reside en Bogotá hace 40 años.
*Premio Nacional de Novela en 2002 con Al diablo la maldita primavera, obra que ha sido reeditada y reimpresa varias veces.
*Líbranos del bien, 2008 y Leandro, 2019, publicadas por Alfaguara, son sus otras dos novelas, con gran acogida en el público lector.
*Cuentos y crónicas de su autoría han aparecido en antologías y revistas iberoamericanas como Soho, Gatopardo, El Malpensante, entre otras.
*Ha sido estudioso de la vida y obra de Leandro Díaz y de la cultura vallenata. Tiene una perra westy llamada Humilda.

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Alberto Salcedo Ramos: La crónica sigue viva

En Revista DC entrevistamos a Alberto Salcedo Ramos, uno de los herederos de la escuela del nuevo periodismo nos expone sus razones y sus lecturas fundamentales

Uno de los herederos de la escuela del nuevo periodismo nos expone sus razones y sus lecturas fundamentales. Con Alberto Salcedo Ramos se sabe que el género de la crónica está más vivo que nunca.

Por Esteban Hincapié Barrera

DC: ¿Qué es la crónica?
A.S.R.: Es el género apropiado para lo que más me gusta hacer: llevar noticias en forma de cuentos, o echar cuentos que contengan noticias.

Entrevista a Alberto Salcedo Ramos.

DC: ¿Cómo se rastrea una buena historia?
Conviviendo con la gente, permaneciendo mucho tiempo en sus espacios, tratando de descubrir algo revelador que esté más allá de lo evidente. Fíjate: los periodistas necesitamos hacer preguntas para conocer la realidad, pero me parece terrible que uno se quede sólo con ese recurso. Yo digo que, con frecuencia, los periodistas les construimos a nuestros entrevistados una cárcel con barrotes de preguntas. No nos han dado la respuesta que pedimos cuando ya estamos disparando otra pregunta. Hay que aprender a callar y observar, ser testigo de lo que la gente hace cuando no la acosamos con preguntas. Hoy abunda eso que la gran Alma Guillermoprieto llama ‘el Síndrome del entrecomillado’.

DC: ¿Habrá algún día una novela o un libro de cuentos?
Parecería que no, pero quién sabe.

Entrevista a Alberto Salcedo Ramos. Foto: Estefany Daza - Zona Cinco Escuela de cine y Fotografía - www.zona-cinco.com

DC: ¿Qué significa el periodismo narrativo actual en el contexto latinoamericano?
Hace diez años había varias revistas que publicaban crónicas largas y ambiciosas. Ahora ya casi todas se han cerrado. Es el momento apropiado para saber quién escribe crónicas porque tiene un proyecto personal y quién por pura moda. La crónica, como dice Caparrós, es un género político porque se ocupa de los excluidos y, al hacerlo, se rebela contra la idea de que el periodismo consiste en informarles a muchos sobre lo que les sucede a pocos.

DC: ¿Cuáles son los temas y protagonistas más recordados en su trabajo como periodista?
Supongo que Pambelé, Diomedes Díaz, Wikdi (el indígena Kuna), el árbitro que expulsó a Pelé, el viejo Mile, Ana Cecilia Vargas (la anciana sobreviviente de Armero).

DC: ¿Es el Caribe un tema que atraviesa los intereses de su oficio?
El Caribe se me viene siempre detrás, y además se va conmigo adonde quiera que me vaya: sus voces, sus narraciones orales, sus horizontes, la luz, la gastronomía, los recuerdos. Como dije en un texto, amo a mis paisanos porque le tienen más miedo al tedio que a la muerte.

Entrevista a Alberto Salcedo Ramos. Foto: Estefany Daza - Zona Cinco Escuela de cine y Fotografía - www.zona-cinco.com

DC: ¿Hay referentes bibliográficos obligados para el cronista?
Sí: Capote, Talese, Dorothy Parker, Gabo, Rulfo, Hemingway, Saroyan, Joan Didion, Susan Orlean y un largo etcétera.

DC: ¿Qué lee hoy?
Estoy releyendo Los idus de marzo de Thornton Wilder. Me maravilla su audacia técnica y su forma de mostrar las miserias del poder a través de unas cartas cruzadas que son pura ficción, pero, al mismo tiempo, nos hablan de la historia.

DC: ¿Qué sigue en la agenda?
En un teatro de Cali voy a tener una entrevista pública con El Pibe Valderrama.

Twitter: @SalcedoRamos

Premio Anagrama de Crónica
La editorial Anagrama, abre la primera convocatoria del Premio de Crónica Sergio González Ramírez. La convocatoria se cierra el 30 de junio y está abierta para todos los escritores iberoamericanos con libro inédito.
Bases del concurso: anagrama-ed.es

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“Habría podido vivir sin ser escritor, pero no sin escribir”, Juan Carlos Méndez Guédez

Juan Carlos Méndez Guédez acaba de publicar su thriller La ola detenida, cuya protagonista es una detective que combina varios tipos de lucha con la santería.

El escritor venezolano Juan Carlos Méndez Guédez acaba de publicar su thriller La ola detenida, cuya protagonista es una detective que combina varios tipos de lucha con la santería. La historia se desarrolla en un Caracas no muy alejado de la realidad.

Por María Antonia León.

DC: ¿Cómo y cuándo empezó a trabajar en La ola detenida?
Los libros no se inician cuando comienzas a escribirlos. Viven con uno en silencio y se van armando sin que haya plena consciencia de ello. Desde hace años me rondaba la idea de hacer una novela detectivesca y negra. El personaje protagonista de esa novela debía ser una mujer que cultivase el espiritismo marialioncero, universo que yo conocí mucho en la infancia y que consiste en una religiosidad venezolana sincrética cuya figura máxima es María Lionza, la diosa que reina sobre las aguas, los animales y la montaña de Sorte.

Escritor invitado Juan Carlos Méndez Guédez La ola detenida

DC: ¿Cómo construyó al personaje central de la novela, a Magdalena Yaracuy?
Creo que el método de construcción de un personaje es común a muchos narradores. En este caso, Magdalena Yaracuy es la suma de historias, experiencias y observaciones de muchas mujeres que conozco. También le presté los espacios en los que se ha desenvuelto mi vida, pues de ese modo, el personaje fluía con mayor naturalidad. Mi idea era hablar de una mujer fuerte, audaz, independiente.

DC: ¿Qué desafíos enfrenta al momento de hacer un cuento y una novela (géneros que se encuentran en su obra)?
Desde su génesis, estos dos tipos de narraciones ya nacen con diferencias esenciales. El cuento es el descubrimiento de un detalle: un objeto, una mirada, un pequeño suceso, un olor. La novela en cambio es la aparición de uno o más personajes que para su existencia plena necesitan de la construcción de un pasado que los explique y de unos deseos hacia el futuro que los movilicen. Un cuento es como un paseo intenso y corto por una ciudad. La novela es el largo viaje en tren con el que decidimos atravesar ciudades, países, tiempos.

Escritor invitado Juan Carlos Méndez Guédez La ola detenida. Foto: Vasco Szinetar

DC: ¿Cuál ha sido para usted la experiencia más gratificante de ser escritor?
Escribir. Sin duda alguna. El hecho físico de escribir, de sentir el ruido de las teclas siguiendo el ritmo de una imaginación que con palabras va construyendo un mundo ajeno. Para mí, eso es como un trance maravilloso. No puedo vivir sin escritura; un solo día sin escritura es volverme loco. Habría podido vivir sin ser escritor, pero no sin escribir.

DC: ¿Qué lectura hace de la situación que vive Venezuela?, ¿algo de esa situación se vislumbra en su último libro?
Imposible hacerte una lectura precisa en estos momentos. Estamos en el ojo del huracán. Solo decir que soy un demócrata, que añoro el regreso de la libertad a Venezuela. Y sí, en efecto, en La ola detenida, Magdalena Yaracuy transita por una ciudad dominada por la escasez, el miedo, la corrupción, la violencia. Imposible no escribir sobre eso; al menos para mí.

Sobre el autor:
*Juan Carlos Méndez Guédez nació en Venezuela, pero vive en España hace 23 años, país donde ha escrito y publicado la mayor parte de su obra.
*Ha escrito veinte libros entre novela, cuento y ensayo, entre ellos Los maletines, El baile de madame Kalalú, Chulapos mambo y Una tarde con campanas.
*Recibió el Premio Internacional de Novela “Ciudad de Barbastro” por su obra Tal vez la lluvia, y en 2013 Arena negra fue designado como mejor libro del año en Venezuela.
*Ha participado en residencias literarias en lugares como Aix en Provence, y ha ofrecido conferencias en universidades e instituciones de varios países.

Twitter: @mendezguedez
Facebook: jcmendezguedez